La trayectoria del Dr. Martín Gallegos Duarte no se limita a la consulta y la cirugía de estrabismo. Durante años ha publicado trabajos que exploran cómo determinadas formas de estrabismo congénito se relacionan con actividad neuroeléctrica, conexiones de sustancia blanca, percepción visual, ambliopía y supresión.
Para un paciente, esto puede parecer muy técnico. Esta guía resume qué preguntas ha intentado responder su investigación y, sobre todo, qué podemos y qué no podemos concluir de esos estudios.
1. ¿El estrabismo depende solo de los músculos del ojo?
Los músculos extraoculares son los efectores que mueven los ojos, pero su actividad está coordinada por nervios y centros de control del sistema nervioso. AAPOS señala que nuestra comprensión de esos centros cerebrales todavía es incompleta.
Una parte importante del trabajo del Dr. Gallegos ha explorado precisamente esta dimensión. En 2010 publicó en Cirugía y Cirujanos un artículo indexado en PubMed sobre alteraciones neuroeléctricas en estrabismo, utilizando análisis de coherencia cerebral.
2. Desviación disociada y posible participación cortical
En 2007, el Dr. Gallegos y colaboradores publicaron un trabajo sobre desviación disociada en el que analizaron variables neuroeléctricas, metabólicas, sensoriales y perceptuales. El estudio propuso una relación entre determinados hallazgos corticales y este patrón de estrabismo.
Es importante distinguir una propuesta derivada de una investigación de una regla aplicable a todos los pacientes. Los estudios clínicos pequeños pueden generar hipótesis valiosas y abrir líneas de investigación, pero no convierten una explicación en universal.
3. Sustancia blanca y vías de conexión visual
Otra línea de trabajo ha estudiado la estructura y función de la sustancia blanca cerebral en niños con estrabismo congénito. En publicaciones y estudios de neuroimagen se han utilizado técnicas como resonancia magnética, análisis morfométrico y tractografía para comparar vías visuales y conexiones corticales.
4. Percepción visual en esotropía congénita
En 2024, el Dr. Gallegos publicó un estudio de análisis perceptual visual en niños con esotropía congénita. El trabajo evaluó varias habilidades visuales y encontró diferencias respecto de valores normativos en la muestra estudiada.
Para la práctica clínica, la idea útil es que medir solo el ángulo de desviación no describe toda la experiencia visual de un niño. Aun así, los resultados de una cohorte no deben extrapolarse automáticamente a todos los casos de esotropía.
5. Ambliopía y supresión
Uno de sus trabajos más recientes, publicado en la Revista Mexicana de Oftalmología, analiza coherencias corticales en niños con estrabismo congénito para explorar procesos relacionados con ambliopía, supresión y percepción visual.
La ambliopía y la supresión sí son conceptos establecidos en el manejo del estrabismo infantil. La aportación específica del estudio del Dr. Gallegos está en examinar posibles correlatos neurofuncionales de esos procesos.
6. Un libro que integra la línea de investigación
En 2025 publicó Neuroestrabismo: Surge un Nuevo Paradigma, una obra de 504 páginas. El libro reúne su propuesta de interpretar el estrabismo congénito dentro de un marco neurofuncional más amplio. En 2026 preparó además una versión académica en inglés de algunos de esos conceptos para difusión científica.
¿Por qué esta trayectoria puede importar al elegir una valoración?
La investigación no garantiza un resultado clínico y no reemplaza la experiencia quirúrgica, el examen físico ni una conversación honesta sobre riesgos. Sin embargo, sí muestra una dedicación prolongada y específica al estudio del estrabismo, un campo en el que el Dr. Gallegos ha trabajado desde perspectivas clínicas y académicas.
Para un paciente, eso se traduce en una razón verificable para consultar: no porque un sitio web diga que el médico es “el mejor”, sino porque existe una trayectoria documentada que puede revisarse de manera independiente.

